No pagues el precio de pasarte de ahorrador.

En estos tiempos es fácil interpretar cualquier gasto como excesivo. Cada día nos encontramos con proyectos empresariales muy buenos cuyas comunicaciones son más una carga que una ventaja y que, en su momento, se precipitaron al rechazar un servicio externo por el temor a una inversión relativamente baja. Si el cliente es lo más importante y hay que atenderle como se merece ¿por qué nos asusta dedicarle una parte del presupuesto para poder ganar más en el futuro? Nosotros lo achacamos a un mecanismo de defensa que hace ver una buena inversión como un gasto sin más.
Los números hablan por sí solos ya que, en el caso de nuestros servicio de secretaria virtual, respecto a la alternativa de contratar a un trabajador nuevo sólo para atender el teléfono generamos un ahorro de hasta el 70%. Y en los casos que requieran de otros servicios como la gestión de agenda, los pedidos o el servicio de cita previa, se convierte en un suma y sigue ahorrando. ¿Qué hay del hazlo tú mismo? Nuestra experiencia nos ha mostrado en numerosas ocasiones que si una empresa funciona es porque la gente hace lo que sabe hacer. Una tercera opción es encargar las tareas telefónicas a otros trabajadores o, incluso, que el gerente se encargue de la gestión telefónica, pero simplemente eso no funciona. Nunca.
Sabemos lo que ganamos cada vez que realizamos una venta o un contrato de servicio pero, sin duda, nunca sabremos lo que cuesta una llamada mal atendida o un cliente insatisfecho con el trato de nuestra empresa. Estudiar bien lo que podemos ganar invirtiendo algo de dinero y pensar en el largo plazo es siempre la mejor opción.

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